tarjeta perdida

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Si una tarjeta de crédito/débito se pierde o es robada y es utilizada fraudulentamente, qué responsabilidad tiene el titular de la tarjeta?

En la legislación española no hay ninguna norma sobre la responsabilidad del usuario de tarjetas de crédito, o sea, que hay que fijarse en lo que diga el contrato.

Sin embargo, hay otro punto de referencia. Es el Código de buena conducta del sector bancario europeo, relativo a los sistemas de pago mediante tarjeta, que hace una serie de recomendaciones sobre la responsabilidad de los titulares. Las asociaciones de entidades españolas se han adherido a este código y la mayoría de ellas ya han incluido sus criterios en los contratos con sus clientes.

El código dice básicamente dos cosas:

El titular no asumirá ninguna responsabilidad por los pagos fraudulentos que se produzcan con la tarjeta después del aviso a la entidad de su pérdida o robo, salvo que el titular haya incurrido en fraude o negligencia grave.

El titular asumirá un máximo de 150 euros por los pagos fraudulentos que se produzcan con la tarjeta antes de comunicar la pérdida o robo. Este límite será válido salvo que se haya actuado de forma fraudulenta, a sabiendas o con negligencia grave.

El código no indica un plazo concreto para que el titular avise de la pérdida o robo de la tarjeta, aunque sí recomienda que se haga sin dilación.

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Hasta el momento en que el usuario detecta la ausencia de la tarjeta y realiza la comunicación, cabe la posibilidad de que se haya hecho uso de la misma. Este uso fraudulento de las tarjetas de pago ha dado lugar a numerosos litigios entre titulares y entidades emisoras acerca de la responsabilidad por los fondos sustraídos y sobre la diligencia de sus titulares en el cuidado de la misma.

La reciente Ley de Servicios de Pago, entre la regulación de otros muchos aspectos, fija el límite de responsabilidad del afectado en 150 euros (hasta su entrada en vigor, era una cuantía recomendada). Ello se refuerza con la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 16 de diciembre, que excluye de responsabilidad en todo caso a la entidad bancaria por las utilizaciones de tarjeta o de libreta con anterioridad a la comunicación de la sustracción o extravío, si son desproporcionadas y abusivas. Ver mas