Queremos ser tu banco Santander

0 Comentarios

¿Qué hacer si el banco nos sube las comisiones?

Cada vez son más las entidades que deciden subir las comisiones bancarias para contrarrestar la caída de sus márgenes financieros (afectados, entre otras cosas, por la bajada de los tipos de interés).

Bancos como Bankinter han llegado a triplicar la comisión de mantenimiento de su cuenta corriente a aquellos clientes que sólo tienen contratado un préstamo hipotecario (ha pasado de 45 a 150 euros lo que supone una subida del 233%).

Pero Bankinter no es el único banco que se decanta por subir las comisiones. Se trata de una tendencia que están llevando a la práctica muchas otras entidades en nuestro país.

Subida generalizada de comisiones

  • Las principales entidades financieras han utilizado los meses de verano para “actualizar” sus tarifas y comisiones bancarias. Según datos de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, Adicae, en la actualidad tener una cuenta corriente es un 24% más caro que en 2012.
  • Y esta no es la única comisión que ha subido en los últimos meses. Tener una tarjeta de débito es ahora un 10% más caro mientras que quedarse con un descubierto se ha incrementado, de media, un 5,2%.
  • Pero ¿tienen los bancos derecho a subir las comisiones? Si y, además, lo pueden hacer libremente. Según informa el propio Banco de España, “las entidades tienen libertad para establecer sus comisiones y gastos siempre que respondan a servicios efectivamente prestados o gastos habidos”.
  • Más allá de esta condición “no existe ningún límite a su importe salvo que, de forma particular y expresa, se haya introducido una disposición legal”. Lo único, que por ley se exige a la entidad financiera (Orden EHA/1608/2010) es que “ofrezca una información personalizada al cliente antes de prestar el servicio sobre el que se le va a cobrar”.

Maneras de evitar las comisiones bancarias
Paralelamente a la subida de comisiones, las entidades bancarias han diseñado programas específicos para librarse de ellas. El objetivo de los bancos es lograr una vinculación máxima del cliente con la entidad financiera y como gancho utilizan la exención de comisiones.

Adiós Comisiones” del BBVA, “Queremos ser tu banco” del Santander o “Bankia Sin Comisiones” son, sólo algunos de estos programas que, por lo general, suelen exigir que se cumplan algunos de los siguientes requisitos:

  • Domiciliar la nómina, pensión, prestación por desempleo o ingresos periódicos (cada entidad determina el importe mínimo a domiciliar)
  • Domiciliar recibos (algunas entidades exigen hasta 5 recibos domiciliados)
  • Contratar productos de ahorro cuyo saldo medio sea superior a una determinada cantidad (BBVA, por ejemplo, exige un saldo medio mensual superior a los 60.000 euros mientras que el Santander requiere tener un saldo de más de 12.000 euros en productos de ahorro).
  • Contratar tarjetas de crédito de la entidad y mantenerlas activas realizando un número mínimo de operaciones con ellas.
  • Realizar todas las comunicaciones a través de Internet.
  • Ser menor de 21 años.
  • Tener acciones de la entidad en cuestión (en BBVA un cliente con 500 acciones no paga comisiones, en Santander la cifra se eleva a 1.000 acciones al igual que en Bankia).

Existen, no obstante, otras formas de esquivar el cobro de las comisiones, como abrirse una cuenta en un banco online. Estas entidades son las que menos gastos y comisiones cobran. Además, antes de decantarse por una entidad financiera u otra se aconseja comparar entre todas las ofertas que hay en el mercado.

Cinco consejos para clientes ante posibles subidas de comisiones

  1. Comprueba más que nunca tus extractos bancarios y anota cualquier cambio en las comisiones cobradas.
  2. Averigua en concepto de qué te han cobrado estas comisiones y recuerda que (1) nunca te pueden cobrar por un servicio que no hayas solicitado o aceptado con anterioridad y (2) no pueden subir las comisiones de un contrato de una cuenta con permanencia. Si por ejemplo, la permanencia es de 24 meses, tanto el banco como tú estáis obligados a cumplir con lo pactado durante ese tiempo. Si el banco no cumple estos 2 preceptos, puedes proceder a una reclamación por escrito.
  3. Antes de hablar con el banco, infórmate de cuáles son tus derechos con respecto a las comisiones, esto es, qué puedes y no puedes reclamar a la entidad.
  4. Una vez tengas toda la información (cuánto te están cobrando y por qué, y cuáles son tus derechos) ve a la oficina e intenta negociar. Es muy posible que el banco te pida algo a cambio de retirarte o bajarte las comisiones. No está de más hacer una lista de cosas que podemos ofrecerle: domiciliar la nómina y recibos, abrir un depósito, contratar un seguro o plan de pensiones que íbamos a contratar de todas formas…
  5. Por último, recuerda que siempre que no exista una obligación de permanencia (directa en el contrato de una cuenta regalo, o indirecta como condición para haber concedido la hipoteca, por ejemplo) tienes la opción de cambiar de banco en cualquier momento.