0 Comentarios

Más sobre el Tipo de pago

mas sobre el tipo de pagoJunto con el tipo de tarjeta y las comisiones, otro factor que se debe tener en cuenta es el tipo de pago, ya que de él depende un gasto mayor o menor en intereses y comisiones.

Las tarjetas de crédito permiten obtener dinero o realizar pagos hasta un límite determinado, aunque se carezca de fondos en la cuenta del banco. Después, en el plazo fijado, el cliente tiene la obligación de devolver el dinero del que ha dispuesto y, en su caso, los intereses. El usuario puede realizar compras sin que éstas se reflejen de inmediato en su cuenta, tras haber acordado con el banco la fecha en que se pasará el cargo.

Las tarjetas de débito, por el contrario, registran en la cuenta asociada los pagos realizados o la retirada de fondos en el mismo momento en que se realizan. El cliente sólo puede utilizar el dinero depositado en una cuenta a la que está asociada la tarjeta. Si no tiene fondos, no podrá disponer del dinero, salvo que el banco decida anticipar esta cantidad, aunque esto provoca un descubierto en la cuenta, que genera intereses y comisiones.

En función del tipo de pago, se distingue:

Pago inmediato. Corresponde, sobre todo, a la tarjeta de débito, aunque también se puede solicitar utilizar la de crédito y que las compras se carguen de inmediato en la cuenta corriente. Es una forma de controlar el gasto, puesto que si el consumidor no tiene dinero, no puede gastarlo. Además, no lleva intereses aparejados.

Pago único. Previsto para la tarjeta de crédito, permite al usuario devolver de manera íntegra todo el dinero utilizado, bien a final de mes o a principios del siguiente. En esta modalidad la mayor parte de las entidades emisoras no cobra intereses.

Pago aplazado. Es la modalidad más cara para el cliente, ya que en casi todas sus variantes ha de abonar intereses. El usuario tiene disponible una suma mensual pactada de antemano con el banco. Conforme devuelve el dinero, éste se añade a la cantidad disponible. Cabe la posibilidad de pagar un porcentaje sobre la suma que utiliza el cliente, o bien una cantidad fija en concepto de intereses. Hay que tener en cuenta que estos son muy elevados y pueden alcanzar el 24%.

El pago aplazado es la modalidad más cara para el cliente por los intereses que lleva aparejados

En el caso de tener que deshacerse de una tarjeta según su tipo de pago, es preferible prescindir del “plástico” que permite devolver el dinero de forma aplazada porque cobra unos intereses mucho más altos que las demás y da la posibilidad de contar con una cantidad de dinero que, en realidad, no tiene el usuario. Esto puede favorecer que gaste más y que el riesgo de endeudamiento se dispare.

Deja un comentario