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Información sobre créditos personales

Es muy conveniente precisar todos aquellos detalles que no estén suficientemente claros, así como comparar los mismos productos financieros en más de una entidad. Habrá que informarse al detalle sobre las comisiones y gastos a afrontar, ya que la “letra pequeña” siempre es importante, máxime en el caso de la adquisición de un compromiso financiero a medio y largo plazo.

La cuesta de enero, los gastos extra navideños, el comienzo del curso escolar, las reformas en el hogar, la compra de un coche o los gastos inesperados se afrontan, en muchos hogares, mediante créditos personales. A diferencia de los créditos hipotecarios, en los que el plazo de amortización puede llegar a los 30 años, los prestamos personales se caracterizan por un plazo de devolución mucho más corto -entre un mes y cinco años-, un capital prestado no muy elevado -entre 3.000 euros y 60.000 euros- y un tipo de interés, al margen de la negociación particular con el banco, bastante alto -entre un 7 y un 10% T.A.E.- para que al banco le salga rentable prestar poco dinero a corto plazo.
Este tipo de interés más elevado también se debe a que la entidad bancaria corre mayor riesgo, pues no dispone de ningún tipo de aval en caso de producirse un impago, mientras que en los préstamos hipotecarios la garantía de pago es un bien inmueble, lo que faculta al banco a embargar la cosa hipotecada en caso de impago.

Las entidades bancarias tienen la obligación de facilitar al cliente toda la información detallada que requiera sobre las condiciones de sus operaciones, comisiones y gastos repercutibles, otras tarifas y reglas de valoración y liquidación aplicables. También están obligadas a entregar documento contractual en determinadas operaciones y, en todo caso, siempre que lo exija el cliente.

Se debe guardar siempre copia de dichos contratos, así como de recibos y documentos, en especial cuando se está pagando un préstamo.

Durante el año 2000 se concedieron en nuestro país créditos al consumo por valor de 30.718 millones de euros, un 4,2% más que en 1999. Dentro de este tipo de préstamos, el 44% se destina a la compra de automóviles, mientras que el 56% restante se invierte en la financiación de otros bienes y servicios, a la cabeza de los cuales se sitúan las reformas del hogar. No obstante, un préstamo personal no siempre constituye la mejor opción para afrontar gastos extra o para salir de un bache. Utilizar la tarjeta de crédito para aplazar los pagos o realizar compras a plazos pueden evitar que abonemos los altos intereses bancarios y, además, requieren menos papeleos.

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